
Exposición recomendada, Biblioteca Nacional de Francia, http://expositions.bnf.fr/globes/index.htm
La Fundación Molino de Cubo tiene como finalidad activar el trabajo artístico, cultural y ambiental entre comunidades que presentan problemas de participación en el ámbito nacional e internacional. Los campos de acción y programas son: 1. Imaginarios infantiles urbanos.2. Activación y aproximación a la lectura y al ámbito editorial. 3. Activación y aproximación a la Historia del Arte. 4. Activación y aproximación a la educación medio-ambiental. 5. Activación y apoyo a comunidades en peligro.
Jurado del Carnaval de Bogotá (Fiesta de la diversidad y Fiesta de niñas y niños), 2005.
El texto completo se puede leer en la Revista la Rueda,
Cuando se acerca el final de Octubre en Bogotá los adultos piensan en hacer “algo para los niñ@s”. Se trata de organizar la fiesta que antecede a
El disfraz
El día de los niñ@sa se ven romerías que lucen disfraces multicolores, éstos expresan las ideas e imaginarios que se tienen del mundo popular; fácilmente se identifican 3 ejes temáticos, siendo los más destacados: las figuras de animales, los superhéroes clásicos y las nuevas figuras comerciales. Estos actos permiten que los pequeños se apoderen de una imagen y la recreen, por un día ellos mismos pueden ser sus personajes favoritos, en algunos casos los padres reciclan uno que otro disfraz y los referentes comerciales se rompen permitiendo el ingreso de figuras vernáculas o nostálgicas: como el disfraz de campesin@, sevillana, cachaco ó algún tema que es el resultado de la fusión de creatividad, improvisación y algunos reductos de un imaginario infantil que perdura en los padres, sin embargo el disfraz tan solo tiene éxito cuando al niñ@ realmente le gusta. Ellos disfrutan mucho vistiendo sus trajes y disfraces, incluso en épocas no festivas. Este acto de transformación de la apariencia es uno de los elementos básicos de la fiesta, digno de ser rescatado en el momento de tratar de promover una cultura del carnaval en la ciudad. Sin embargo el solo uso del disfraz no constituye fiesta, llegar a un punto festivo álgido implica organizar el ambiente e invitar a las personas indicadas para poder hacer un buen jolgorio.
El baile, la rima y la canción
Las canciones, las rimas y las rondas constituyen otro componente importante para motivar el espíritu festivo entre los pequeños. De la fiesta de brujas es conocida la expresión:
Triqui, triqui Halloween
quiero dulces para mí,
si no tienen dulces para mí
se les crece la nariz.
El texto alude claramente ha la figura de Pinocho, el protagonista de la historia favorita de los pequeños. Sin embargo en la calle es común escuchar una versión con un componente más urbano e incluso con trasfondo de extorsivo, dice así:
Triqui, triqui Halloween,
quiero dulces para mí,
sino tienen dulces para mí,
rompo un vidrio y salgo a mil.
Este tipo de lufardo dice mucho de las posibilidades expresivas y semánticas que posee el texto juvenil. En colegios y escuelas es común identificar la gran ágilidad que tienen los preadolescentes para trocar los enunciados y generar nuevas versiones de los textos. En Cuba el repentismo (arte de contestar y construir improvisadamente versos y rimas) es considerado un oficio ideal para agilizar la mente[2]. Esas prácticas se basan en el uso de los juegos de lenguaje, como expresiones populares contribuyen notablemente a la construcción del espíritu festivo local. Para la etnomusicóloga Susana Friedmann, en el romancero religioso español, heredado en la costa pacífica colombiana, las cantadoras hacen juegos vocales a manera de respondidas, estos textos totalmente improvisados se superponen sobre la estructura musical para generar nuevos textos llenos de gracia y vitalidad[3]. El siguiente juego coreográfico de la región pacífica se constituye en una opción para que los niñ@s de otras regiones conozcan el aspecto fúnebre de la tradición musical afrocolombiana:
Emiliano
Los participantes seleccionan al niñ@ que hace de Emiliano, él se ubica en un lugar apartado. Se hace un semicírculo, y adelante va la mamá y atrás
Emiliano qué le dan, la cebolla con el pan
Emiliano qué le dieron, la cebolla con el huevo
Se repite varias veces este estribillo y la mamá dice:
Mariquita la de atrás…
¿Qué señorita mamá?, contesta Mariquita la de atrás
Señorita mamá:
Vaya a ver si Emiliano está vivo o muerto
Mariquita mira a Emiliano y le cuenta a todos la parte del cuerpo que se le ha muerto:
Se le murió un pié
La ronda tiene música y texto, elementos que les permiten a los pequeños reconstruir hechos narrativos, allí se rescatan mitos y leyendas regionales. Teniendo en cuenta que los campos colombianos son territorios vetados, la fiesta infantil urbana puede constituirse en una manera de acercar la tradición y la diversidad cultural presente en la memoria de los desplazados que vienen a vivir a las grandes ciudades. Es por medio de la representación (musical, escénica y plástica) que podemos romper con el veto que la guerra impone para conocer el campo, la selva, la montaña, la playa, la gente y en general las tradiciones del país.
El carnaval
Esta expresión popular obedece al deseo que tienen los pueblos por evadir la rutina, se diferencia de la fiesta de celebración porque el tiempo de carnaval es un período donde todos los esfuerzos de trabajo se deben a un proyecto común de danza, baile, jolgorio. Es una época de alegría, Tom Jobim y Vinicius de Moraes expresan claramente el sentimiento que acompaña a quienes participan del Carnaval de Río de Janeiro, al respecto es posible acceder a la letra de su canción:
A felicidade do pobre parece
A grande ilusão do carnaval
A gente trabalha o año inteiro
Por um momento de sonho
Para fazer a fantasia
De rei ou de pirata ou jardineira
Pra tudo se acabar na Quarta-feira[5]
Carnisprivum y carnislevamen ó carnes vale son las expresiones que definen ese lapsus ilusorio y fantástico. Se trata de un acontecimiento inscrito dentro del calendario festivo judeocristiano que antecede tradicionalmente a
[1] El autor agradece a Margarita Vargas Romero de
[2] ALEXIS DÍAZ PIMIENTA, Repentismo y prejuicio literario en Cuba,
[3] SUSANA FRIEDMANN, “Anotaciones a la saga del romancero religioso en Colombia”, en, Ensayos No.1, Santafé de Bogotá, Universidad Nacional de Colombia–Instituto Caro y Cuervo, 1993-1994, págs. 147-160.
[4] Versión popular tomada de la compilación de JAIRO A. GUERRA PEÑA, Para que la ronda ronde, el canto cante y le juego juegue, Bogotá, Editorial Artes, 2000, pág. 72-73.
[5] ANTONIO CARLOS JOBIM & VINICIUS DE MORAES, Ao vivo, Tom canta Vinicius, Universal Music, 2000.
[6] JAIME H. BORJA GÓMEZ, “Carnaval y cuaresma”, En, Revista Hoy en
[7] Esta idea y su contexto político expresado en el proyecto de Antanas Mockus ya la habíamos expresado en “La sociedad colombiana”, Enciclopedia de Colombia, Barcelona, Grupo Editorial Océano, Tomo 1, 2001.
[8] Expresión acuñada por Misaél Torres, director del grupo Ensamblaje Teatro, respecto al proceso de selección de proyectos para el Carnaval de Bogotá, Fiesta de la diversidad 2005, organizado por el Instituto Distrital de Cultura y Turismo. En la selección y premiación de proyectos culturales participaron como jurados Marcos González, Misael Torres y Ricardo Rivadeneira.
[9] MARCOS GONZÁLEZ PÉREZ, Carnestolendas y Carnavales en SantaFe y Bogotá, Bogotá, Intercultura, 2005.


Las personas mayores no entienden nada por sí solas y es agotador para los niños tener que estar dándoles explicaciones una y otra vez… Antoine de Saint-Exupéry
La niña rasga la arena de la playa con ahínco, ella se ha desconectado de su lastre cotidiano para fundirse con la naturaleza junto al mar. Dibuja descalza un trazo sobre la arena, su cuerpo se dobla para tocar simultáneamente el mundo con las manos y los pies, ese es su juego. Es de noche, la inmensidad del mar produce en su padre un sentimiento de temor: ser atrapada por alguna bestia humana o marina.
El dibujo es aún incomprensible para cualquier adulto, pedir una explicación sería un acto agotador para la niña; es obvio, se trata del traslado de un gesto interior hacia su cuerpo, y de éste al mundo de los objetos visuales. Como en las pinturas de Jackson Pollock el arte consiste en un proceso donde la acción rápida de las manos tiene mucho que decir, sin embargo parecería que la delicadeza negada de las mujeres de Willem de Koonig constituye un mejor homenaje a nuestra niña.
Es mediante el olvido de la niña que el trabajo adquiere un mayor sentido poético, mediante este texto se inicia un proceso de diálogo que construye la memoria de la obra, aquí se registra no solo un momento, sino que se trata de reconstruir todo un contexto, pero además no se pretende agotar el tema. Sencillamente porque los dibujos de arena conservan un secreto profundo, que espera aún ser develado (Zagala, 34). Será por eso que estos dibujos nos parecen tan especiales; aun más, cuando los dibujos de arena han sido llevados al espectáculo deplorable de las ferias internacionales de arte (como
En la primera Conferencia Mundial sobre Educación Artística (Lisboa, UNESCO, 2006) se expuso una experiencia de trabajo comunitario con niñas y niños de la ciudad de Bogotá D.C. (Colombia), que tiene su génesis en 1997. Consiste en un sencillo esquema apoyado en recursos cartográficos y artísticos y dividido en tres instancias didácticas y lúdicas: (1) La espontánea o del mapa, que pretende recoger la imagen natural que tienen las niñas y los niños de su entorno urbano, (2) La convencional o del plano, que trabaja a partir de las convenciones aprendidas por la niña y el niño, y pretende recoger la imagen artificial de la ciudad, y (3) La cartografía tridimensional o maqueta, que se constituye en un importante espacio de representación por su cercanía a la estructura física (edilicia) de la ciudad. Estas tres etapas se constituyen en el esquema básico de un proceso educativo no formal, donde las niñas y niños (entre 10 y 13 años) reconocen el entorno que habitan para compararlo con otros contextos. En el caso colombiano se torna especialmente importante como apoyo a los grupos sociales que han sido víctimas del desplazamiento forzado. Este esquema espera constituirse en una herramienta accesible y eficiente para que estas comunidades, y en general todos los grupos infantiles del mundo, se concentren en el estudio de su medio urbano y para que sus profesores mejoren la herramienta didáctica y los investigadores sociales se fijen en las representaciones que las niñas y niños hacen de su mundo, encontrando en esta información elementos valiosos para mejorar sus condiciones de vida.